Estrategia minimalista en el Stamprevtinden

Bernat Vilarrasa desmontando una fisura de sexto grado.

El 25 de mayo de 2019, Bernat Vilarrasa, Jordi Esteve y yo atacamos la cara este del Stamprevtinden, una pared de 600 metros de altura, situada al norte de Noruega. No teníamos información de si alguien la había escalado anteriormente.

Llevábamos muy poco material: un juego de friends y un juego y medio de fisureros, así que mas valía acertar una buena línea para poder salir por arriba.

Después de 20 largos y unas 12 horas de escalada, conseguimos llegar a la cima, superando dificultades de hasta 7a y un final bastante tenso debido a la inestabilidad meteorológica. Pero la apuesta salió bien.

Siempre me ha apasionado la parte logística de la escalada, así que a continuación voy a hablar la estrategia que pusimos en práctica.

Largo 14
La cima
Cara este del Stamprevtinden

Preparación previa

Este fue un punto importante. Jordi Esteve y yo estuvimos seis meses “forzándonos” a escalar casi siempre en estilo tradicional y sólo con fisureros. El experimento fue realmente útil porque aprendimos a espabilarnos con muy pocos recursos. También nos acostumbramos a escalar sin magnesio.


Material

Para escalar llevamos lo siguiente:

  • 2 cuerdas dobles de 45 metros.
  • Un juego y medio de fisureros (repartidos en 3 mosquetones).
  • 9 Totemcams (del 0.5 al 1.80), un Camalot #3 y un #4, cada pieza con su mosquetón.
  • 7 mosquetones sueltos + 7 aros de cinta de 60 cm para chapar los fisureros. Para ahorrar mosquetones pasábamos la cinta directamente por los cables.
  • Una cinta exprés para chapajes de emergencia.
  • Una bolsa de magnesio para los tres, que sólo la utilizaría el primero para superar secciones muy difíciles.

A parte, cada uno de nosotros llevaba su material personal para asegurar, rapelar y montar reuniones (4 mosquetones de seguridad + Reverso / ATC).


Tácticas

  • Escalamos largos cortos para no quedarnos sin material. Esto también nos sirvió para tener una escalada muy fluida, con relevos rápidos y buena comunicación.
  • Como llevamos poco material intentamos montar todas las reuniones con dos fisureros. De esta forma nos guardábamos los friends para las secciones más difíciles.
  • Siempre que encontramos una ubicación optima para montar una reunión, la aprovechamos, aunque no hubiéramos gastado toda la cuerda disponible. Gracias a aprovechar estos puntos naturales, el montaje de las instalaciones solía ser muy rápido.
  • Montamos las reuniones con la misma cuerda (sin cordino). La principal ventaja de utilizar la cuerda es que permite unir puntos muy separados, cosa que te ofrece muchas más posibilidades de encontrar ubicaciones donde colocar dos seguros buenos.

Alimentación

En este tipo de ascensiones sabes cuando entras, pero no cuando acabas y si te falta combustible tienes un problema. Si en algo no conviene ahorrar peso es en comida y agua. Al fin y al cabo, si ves que te sobra demasiado, te lo comes o se lo das a los pajaritos.

Nosotros quizá no planificamos el mejor menú del mundo (no sabemos mucho de dietética), pero al comer y beber de forma regular, combinando hidratos de carbono con algo de proteínas, conseguimos mantener un nivel energético constante a lo largo de toda la ascensión. Es más, recuerdo que en el último largo me notaba igual de bien que en el primero. Es lógico pensar que si te sientes con buen nivel de energía, escalas mucho mas cómodo, por lo que necesitas menos material para progresar.

El menú era el siguiente:

  • 20 tortas de harina (son como unos panecillos aplastados que ocupan muy poco)
  • 4 quesos de 250gr
  • Una longaniza seca gruesa
  • Una bosa entera de cereales
  • Algo de frutos secos
  • Una tabla de chocolate

Además, cogimos 3 litros de agua por persona (9 en total) y pudimos rellenar las botellas justo a pie de pared. Hizo mucho frío y escalamos todo el rato a la sombra, por lo que esta cantidad fue suficiente para sentirnos hidratados.


Conclusiones

Aunque en el Stamprevtinden llevamos poco material estoy 100% convencido de que es posible abrir nuevas rutas en estilo tradicional utilizando aún menos recursos y sin sacrificar en seguridad. Todo es cuestión de abandonar clichés, experimentar con estrategias diferentes, aprender cosas interesantes y aplicarlas.

Yvon Choinard, fundador de Patagonia, dijo una frase muy interesante que guardaré para siempre:

Las reglas del juego deberían evolucionar constantemente al mismo nivel que la tecnología. De lo contrario estamos matando la escalada tradicional y nos engañamos a nosotros mismos pensando que somos superiores a los pioneros.