4 formas de descender con una cuerda simple

1. Rapelar doblando la cuerda

Es la forma más habitual. El problema es que doblando una cuerda simple no vas a poder hacer rápeles muy largos, así que si decides optar por esta técnica tendrás que prever material de sobra para abandonar (fisureros, cordinos, maillons, etc).

Ventajas:

  • Al hacer rápeles cortos todo está más controlado.
  • No hay nudos que se puedan enganchar.

Inconveniente:

  • Rápel de longitud limitada. En ciertas situaciones puede que te quedes en apuros, especialmente si tienes que descender una gran pared.

2. Recuperar la cuerda con un cordino hiperestático

Se desciende por la cuerda simple fijada y se utiliza un cordino hiperestático tipo Pur Line de 6mm para recuperarla. El cordino es ultra-resistente y es compatible con la mayoría de bloqueadores de Petzl. Además, tiene un tacto aceptable para tirar de él. Pesa 20 gramos / metro.

En la ficha técnica de Petzl tienes un PDF descargable que te explica cómo utilizarlo, cómo fijar la cuerda simple, etc.

Ventajas:

  • Puedes hacer un descenso largo. Colin Haley y Fabi Buhl, por ejemplo, descendieron del Dru con cuerda simple + Pur Line.
  • Puedes descender con un Grigri.

Inconveniente:

  • Los nudos para fijar la cuerda simple + unión con el cordino, forman un conjunto voluminoso susceptible a engancharse.

3. Recuperar la cuerda con un Beal Escaper

Es una herramienta comercializada por Beal que permite recuperar una cuerda simple tirando de ella de una forma determinada.

El sistema es muy seguro pero tiene sus limitaciones:

  • El rápel tiene que ser limpio, sin superficies que generen fricción con la cuerda en el momento de hacer los tirones para recuperarla. De lo contrario, podemos dañar la camisa de la cuerda con facilidad, o puede que la cuerda se quede enganchada.
  • No se le pueden cargar más de 90 kg, por lo que olvídate de hacer auto-rescate.
  • Para que se suelte la cuerda hay que tirar fuerte y soltarla de golpe para que la goma haga su efecto, y repetirlo por lo menos 8-10 veces. La maniobra es algo tediosa, más aún si vas cansado.

Como su nombre sugiere, es un sistema para resolver imprevistos, pero no para utilizar de forma recurrente.

Para más información sobre su funcionamiento descárgate las instrucciones adjuntas en PDF en la ficha oficial del Beal Escaper.


4. Rebobinando

La técnica es muy sencilla y sólo hay que hacer lo mismo que cuando subes pero al revés:

  • Primero destrepa uno con la cuerda por arriba, poniendo piezas hasta llegar a un punto de reunión.
  • Luego destrepa el otro desmontando el largo de primero.
  • Repetir la maniobra hasta llegar al suelo.

Jordi Esteve y yo recurrimos a esta técnica cuando intentamos por primera vez la pared sur del Helvetestinden. Al tercer largo llegamos a un callejón sin salida y tuvimos que abandonar. Para montar los rápeles había que poner friends y como no queríamos perder dicho material, decidimos «rebobinar» los 80 metros que nos separaban del suelo.

Después de haber probado esta técnica algunas veces más, te dejo aquí mis impresiones:

  • Es un sistema muy limpio, no tienes que abandonar material en la pared.
  • El primero que baja tiene que tener un buen ojo para poner los seguros en los puntos más adecuados para proteger al segundo.
  • Si el largo está bien protegido, el segundo que baja no suele tener mucho problema, sólo tiene que seguir la cuerda e ir quitando piezas, sin más.
  • Es mejor hacer largos cortos para tener buena comunicación con el compañero.
  • Evidentemente es más lento que rapelar, pero puede llegar a ser más rápido que subir.
  • Cuando te acostumbras, no es muy complicado, pero hay que practicar. Ten en cuenta que visualizar el terreno hacia abajo no es lo mismo que visualizarlo hacia arriba.
  • No es una técnica para emergencias (mal tiempo, autorrescate, etc.), pero te puede sacar de algún apuro.

«La dificultad real que un escalador puede hacer con seguridad, es aquella que puede destrepar. Esto debería representar los límites en el intento de la escalada.»

Paul Preuss (1886-1913)

Por: Gerber Cucurell

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