Gestionar el miedo en la escalada

Escalando en la Vall de Cardós. Foto: Patty Trespando.

El miedo es un factor muy determinante para el rendimiento de un escalador, por lo que merece la pena dedicarle trabajo y tiempo. Pero antes de describir los métodos que utilizo para gestionarlo, vamos a hacer un poco de introducción sobre este sentimiento, qué tipos de miedo existen, cuando es necesario tener miedo y cuando el miedo juega en nuestra contra.

Distingir los tipos de miedo

El miedo es definido como una sensación de angustia provocada por la percepción de un peligro real o imaginario. Y subrayo real o imaginario, porque la habilidad de hacer dicha distinción es la clave para mejorar nuestro rendimiento psicológico sin ponernos en peligro.

Cuando es necesario tener miedo

El miedo es un sistema de defensa. Si no tuviéramos miedo seríamos incapaces de identificar las situaciones peligrosas. De hecho, muchos accidentes ocurren cuando los escaladores se acostumbran al peligro, no lo perciben y bajan la guardia.

Wolfgang Güllich dijo: «Quien olvida la cara de la muerte ha perdido en el juego», así que no te olvides de ella.

Cuando el miedo juega en contra

Pero como hemos comentado antes, el miedo no siempre es provocado por un peligro real. La impresión por la altura, la falta de experiencia o un exceso de desconfianza en el material, pueden hacernos sentir miedo en situaciones donde el riesgo es muy escaso. Esto supone un problema para el rendimiento en la escalada; algunos estudios han demostrado que el desgaste físico es muy superior cuando hay percepción de peligro, pero también provoca bloqueos psicológicos e incapacidad de concentrarse para resolver dificultades técnicas.

Dicho esto, vamos a ver algunos métodos que suelo utilizar para gestionar el miedo en la escalada y que me han funcionado bastante bien. Espero que te sean útiles.


8 métodos para gestionar el miedo en la escalada

1. Mejora la cadena de seguridad

¿Te da miedo caerte de un friend? Pon otro de refuerzo ¿Te da miedo que se abra un mosquetón? Pon uno de seguridad ¿Temes por la resistencia de la cuerda sobre cantos afilados? Compra una cuerda con tratamiento anti aristas. En este punto se trata de eliminar todos aquellos elementos que ocupen un espacio de preocupación en tu mente.

Tengo un amigo que tiene una cinta exprés con dos mosquetones de seguridad de hierro que aguantan 30 KN. La llama la «cinta de la por» (la cinta del miedo) y se la guarda para momentos clave. Sabe perfectamente que la cuerda nunca va a salir de allí. Esta cinta le da un punto de tranquilidad, cosa que le permite concentrarse mejor en la escalada.

2. Busca un compañero competente

Relacionado un poco con el punto anterior, la confianza con el compañero también es un factor importante para evitar preocupaciones. Si tu compañero no suele estar atento mientras asegura tienes dos opciones: o le enseñas a asegurar o te buscas a otro. Lo que no puede ser es que estés escalando un largo complejo, y por si no tienes bastante, tener la preocupación de si tu compañero será capaz de detener una caída.

3. Practica la caída

Practicar la caída en un entorno seguro es un ejercicio muy interesante, no sólo para mejorar la confianza en el material, también para aprender a aterrizar de forma más estable y controlada. Empieza de menos a más, pero sin exponerte en ningún momento.

4. Aprende a destrepar

Saber que en cualquier momento podrás retroceder sin tener que tirarte al vacío te dará la confianza que necesitas para continuar unos pasos más.

5. Visualiza y concéntrate en los movimientos

Se trata de observar los agarres de una sección, visualizar los movimientos que vas a hacer, memorizarlos y luego hacerlos, evitando toda improvisación. De esta forma tendrás la mente ocupada con la resolución de los problemas técnicos, dejando menos espacio para tus fantasmas psicológicos.

6. Marca un ritmo respiratorio

Y relacionado un poco con el punto anterior, concentrarte en tu respiración también dejará menos espacio en la mente para otras preocupaciones. Además, favorecerás la oxigenación del cuerpo, cosa que aumentará tu resistencia aeróbica.

7. Imagínate haciendo bloque cerca del suelo

Éste método no es fácil de llevar a cabo porque requiere de mucha imaginación, pero si consigues dominarlo, es muy efectivo. Se trata de hacer un «reset», olvidarse del entorno e imaginarse que tienes que resolver un simple paso de bloque situado justo al lado del suelo. Si consigues imaginarlo, lo verás todo más sencillo. Cuando escalé The Rainbow of Recalcitrance (7b/c expo), utilizé éste método para superar el paso clave.

8. Pon el freno cuando el peligro es evidente

A veces es imposible evitar el peligro, así que si crees que no puedes superarlo con seguridad, la mejor gestión del miedo es aceptarlo y retirarse a tiempo. Prepárate mejor para la próxima o busca otros objetivos menos peligrosos. No merece la pena forzarse a hacer algo que tiene un riesgo demasiado elevado.

Por: Gerber Cucurell

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