Gestionar una cuerda simple

Si la cuerda no fluye, no podremos aprovechar su dinamismo y el impacto de una caída será mucho más grave para toda la cadena de seguridad.

Las cuerdas para la escalada son dinámicas. Esto significa que cuando se produce una caída, la cuerda se estira, como si fuese una goma. De esta forma el impacto se disipa, haciendo que la fuerza que se ejerce sobre los seguros y sobre los escaladores, sea menor y progresiva. Si escalásemos con cuerdas estáticas el material sufriría mucho más y el impacto de una caída podría tener consecuencias graves sobre el cuerpo humano.

Para conseguir que la cuerda actúe como una goma tiene que fluir a lo largo de la cadena de seguros. Del lo contrario, si hay mucho roce, no podremos aprovechar todo su dinamismo y el impacto de una caída será mucho más grave para toda la cadena de seguridad.

Para gestionar correctamente la cuerda es importante tener esto en cuenta y utilizar cintas largas, cuando sea necesario, para extender los puntos de anclaje que puedan provocar zigzags. A parte, también evitaremos que la tensión de la cuerda pueda mover piezas de protección de su emplazamiento inicial (los fisureros o los cuernos de roca son especialmente susceptibles a esto), e incluso evitaremos rozaduras con superficies de roca que puedan dañar la cuerda. Veámoslo con unos ejemplos gráficos:

A parte de evitar zigzags, también es importante utilizar cintas largas para evitar roces peligrosos con superficies de roca que puedan dañar la cuerda durante una caída. En cualquier caso, si el terreno es complejo, evita secciones demasiado largas. Es mejor montar reuniones intermedias y tener los roces bajo control.


Peligros de utilizar cintas largas

Una vez asistí en un curso de escalada donde el técnico enseñó a sus alumnos que se debían utilizar cintas largas para evitar que el movimiento de la cuerda se transmitiera a las piezas flotantes, y aunque en parte esto sea cierto, se tiene que explicar bien. Los alumnos se lo tomaron muy al pie de la letra y un par de ellos acabaron haciendo maniobras peligrosas sin darse cuenta.

Hay que entender que utilizando cintas largas se ubica el punto de anclaje más lejos del escalador y cómo consecuencia la caída será más larga. Intenta que el remedio no sea peor que la enfermedad y utiliza cintas largas sólo cuando sea estrictamente necesario. Hay que usar el sentido común y tomar especial atención cuando estemos escalando cerca del suelo o cuando estemos justo por encima de una repisa.


Conclusiones

En algunas situaciones será muy difícil determinar si es mejor poner una cinta corta o larga e incluso puede que cualquiera de las dos opciones sea mala. Lo ideal es aprender en terrenos muy sencillos y progresar poco a poco para tomar decisiones bien pensadas cuando la situación sea compleja.

Es verdad que utilizando cuerdas dobles solucionamos parte de estos problemas pero seremos mucho más eficientes escalando en doble si primero tenemos muy asimilados los conceptos básicos de la gestión de la cuerda simple.

La práctica de la escalada es peligrosa y dominar las técnicas explicadas en esta publicación requiere de una formación específica. Trabaja con un profesional para confirmar tu capacidad para realizar dichas técnicas de forma segura y autónoma antes de intentarlas sin supervisión.

Por: Gerber Cucurell

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