Porque hay que recoger la cuerda con nudos en una reunión

— 04/2021

Hablado con Jordi Esteve, me explicó una anécdota que tuvo lugar hace ya unos años en Vilanova de Meià, en una ruta de varios largos. Supongo que debió desviarse del itinerario cuando se agarró a un bloque y este se soltó provocando la caída del escalador. Por si fuera poco, el bloque aterrizó encima de su compañero, dejándole inconsciente, y cómo éste aseguraba con una cesta, soltó la cuerda y esta empezó a deslizarse sin freno alguno. Jordi no se detuvo hasta que un rizo se atascó en la cesta, pero se hizo un esguince en el tobillo durante la caída. Como es evidente, ninguno de los dos estaba en condiciones para realizar ningún tipo de autorrescate. Por suerte había un grupo de gente caminando por la zona, oyeron gritos y avisaron a los Bomberos, que en Cataluña se ocupan de realizar rescates de montaña. En unas horas les sacaron de allí.

Es verdad que este tipo de accidentes ocurren poco, pero ocurren, y en cordadas de dos personas las cosas se pueden complicar mucho. Si el que está asegurando tiene un accidente y no puede detener la caída, nadie lo hará. Y si por culpa de esto el que va de primero tiene un segundo accidente, el problema ya va a ser muy grande, especialmente si la cordada se encuentra en una zona alejada de la civilización.

Asegurar con cesta no es 100% seguro e incluso un Gri-gri se puede desbloquear si golpea contra un punto de reenvío. Por este motivo, cuando llegamos a la reunión, es importante recoger la cuerda en bucles, haciendo nudos de seguridad cada cuatro o cinco metros y anclarlos en un punto de la instalación. Si el largo siguiente lo va a liderar el que sube de segundo, hay que hacer bucles de grandes a pequeños, para evitar líos con la cuerda cuando se hace el relevo.


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