Accidentes de escalada

Accidentes de escalada
Famoso accidente del Cervino de 1865. Gustave Doré Wikimedia Commons

En este artículo voy a describir diferentes accidentes de escalada clasificados según su tipología. El objetivo es que el lector sea consciente que la escalada nunca es 100% segura y pueda identificar los errores más comunes para prevenirlos al máximo posible.

Algunos de los accidentes descritos los he vivido personalmente, otros no. La idea es ir ampliando la lista para tener un documento completo para la concienciación.

Accidentes de escalada según su tipología:

1. Cuerdas que se rompen
2. El final de la cuerda durante los descuelgues
3. Problemas de comunicación
4. Reuniones que se arrancan
5. Caídas en zonas relativamente fáciles
6. Caídas de piedras o bloques
7. Caídas escalando en ensamble
8. Factor de caída elevado


1. Cuerdas que se rompen

Uno de los accidentes más famosos de la historia del alpinismo está relacionado con la rotura de una cuerda (imagen superior): en 1865, un equipo de siete alpinistas liderado por Edward Whymper consiguió la primera ascensión al Cervino. Durante el descenso, el escalador menos experimentado se resbaló, arrastrando a otros tres. La cuerda que unía al equipo de siete se rompió, enviando a los cuatro citados hacia la muerte.

Hoy en día las cuerdas son muchísimo más resistentes, pero no lo dudes, se pueden romper bajo ciertas circunstancias:

  • En 2018 un escalador se cayó yendo de segundo mientras recuperaba un largo de travesía en la zona de Ordesa. Durante la caída, la cuerda se arrastró por un borde afilado, hasta que se cortó. El accidente fue mortal.
  • Tengo unos conocidos que se les cortaron sus dos cuerdas dobles (nuevas) por caídas de piedras en el Espolón Walker de las Grandes Jorasses (Mont-Blanc). Una a los 10 metros y otra por la mitad. Pudieron completar la escalada a pesar del incidente.
  • A Felix Queipo, un amigo mío, se le cortó una de sus cuerdas dobles por rozamiento en arista, durante una caída en l’Aiguille du Midi (Chamonix). Resultó ileso.
  • En 2012, un experimentado escalador suizo realizó una caída controlada para probar una ruta de escalada deportiva que tenía las cintas puestas. El mosquetón de la última cinta, colocada permanentemente en la pared, estaba bastante desgastado, con los bordes afilados, debido al continuo roce de las cuerdas sobre el metal. Este borde rompió la cuerda y el escalador se cayó 25 metros sufriendo un accidente mortal.
Material utilizado en un test de Black Diamond
  • A un escalador italiano se le cortó la cuerda simple cuando se cayó sobre el borde afilado de la vía Elder Statesman (U.K.). Se rompió una muñeca y un talón. Mencionar que los escaladores locales suelen probar esta vía con doble cuerda. El accidente está enregistrado en el siguiente vídeo:
  • A un escalador se le rompe una de las cuerdas dobles de 8,1 mm al rozar por canto cortante en una vía de mixto en Noruega. El accidente está enregistrado en el siguiente vídeo:

2. Accidentes de escalada relacionados con el final de la cuerda

He puesto sólo algunos ejemplos que conozco directamente, pero este tipo de accidente es muy habitual en escalada deportiva. Acostumbrarse a hacer un nudo al final de la cuerda evitará muchas desgracias.

  • Hace unos años, un amigo estaba escalando una vía de deportiva en la zona de Girona. Se trataba de un largo muy largo y la cuerda en doble no llegaba hasta el suelo. El que estaba asegurando se despistó durante el descuelgue, se le escapó la cuerda y el primero se cayó hasta el suelo. Le entró una rama por el ano.
  • En 2002 se solían concentrar varias cordadas en diferentes sectores de Sant Benet (Montserrat). Entonces éramos muy jóvenes y nadie tenía un duro, por lo que era habitual escalar con «pingus» (cuerdas de escalada que debido a su mal estado habían sido cortadas para aprovechar las secciones más íntegras y así poder utilizarlas para hacer vías cortas, de bloque). Pues bien, estos pingus se compartían entre cordadas y al final pocos sabían cuanto medía cada pingu. Yo estaba siendo descolgado en una vía de la Xirimoia y cuando faltaba un metro para llegar al suelo la cuerda se acabó. Por colmo mi compañero estaba hablando con el de al lado, por lo que se le escapó el pingu sin darse cuenta. Me caí como un saco de patatas y me hice un esguince en el tobillo.

    En poco tiempo de diferencia le ocurrió el mismo accidente a otro escalador durante un descuelgue en el Elefant (Montserrat). Éste se rompió un dedo del pié.

3. Accidentes de escalada relacionados con la comunicación

  • Dos escaladores principiantes estaban escalando en la zona del Cavall Bernat de Sant Llorenç del Munt (Barcelona). El primero llegó a la reunión y dijo «agafa’m» (píllame en catalán) y el de abajo entendió «deixa’m» (suelta-me en catalán). El primero se colgó y se cayó unos 15 metros hasta el suelo. Se destrozó un hombro.

4. Reuniones que se arrancan

  • Tengo unos amigos que estaban escalando el Pilar Sur del Midi d’Ossau en pleno invierno. El primero montó una reunión de escalada en una fisura, se colgó y la instalación saltó por los aires. ¿Qué ocurrió? Pues que lo que parecía ser una buena fisura en realidad era un bloque suelto tapado por la nieve. Afortunadamente no ocurrió nada grave porqué la reunión estaba situada en una repisa.
  • En 1997 unos amigos míos, en aquel momento poco experimentados, se encontraban en la vía Font del Pedraforca. El primero llegó a una reunión, dónde había un clavo. Añadió otro clavo, y por si acaso, un pequeño fisurero. Cuando subió el segundo, éste se colgó para descansar. Con el peso, uno de los clavos de la reunión cedió, el triángulo de fuerzas se deslizó y se arrancó el otro clavo, quedándose los dos escaladores colgando de un sólo fisurero. No ocurrió nada grave a pesar del susto.
  • En 1991, una escaladora de origen argentino, de alto nivel deportivo, pero poco familiarizada con la escalada tradicional británica, montó una reunión con dos fisureros en la zona de Stoney Middelton (U.K.). Los fisureros no debieron estar bien puestos, pues se arrancaron cuando se colgó de ellos. También falló el último seguro y el resto de piezas estaban demasiado abajo como para detener la caída. Entre otras heridas, la escaladora se rompió la pelvis por varios puntos y los médicos le dijeron que probablemente no podría volver a caminar. Después de varios meses en el hospital y un año de tratamientos, se recuperó favorablemente, aunque con secuelas.
  • En los años ochenta, una cordada de escaladores punteros estaba abriendo una nueva ruta en el Pilier d’Angle (Mont Blanc). El primero se cayó, arrastrando el segundo hacia arriba, y con él, los fisureros de la reunión. Los dos escaladores se quedaron colgando de una sola pieza.

5. Accidentes de escalada en zonas relativamente fáciles

  • En invierno de 2002 estábamos escalando Llamp de Llamps, una vía de cinco largos situada en la Preñada (Montserrat). Después de resolver el largo clave, de 7b+, me tocó uno de 6a. Como era relativamente fácil bajé la guardia y empecé a escalar rápido, e incluso saltándome algún punto de anclaje. Se me rompió un bolo, me caí unos 10 metros y me torcí un tobillo. Tardé 2 años en volver a tener el tobillo al 100%.
  • En 2008 una cordada estaba escalando Easy Rider, en la Paret de l’Aeri (Montserrat). Se trata de una de las vías más sencillas de la pared al discurrir por una zona poco vertical, aunque los seguros alejan y no es difícil salirse del itinerario original, pues el terreno no siempre es evidente. La chica que lideraba la escalada se cayó recibiendo múltiples golpes por todo el cuerpo durante 50 metros. A pesar de que un anclaje le detuvo la caída el accidente fue mortal.
  • En 2015, después de abrir una via de 350 metros y 6c de dificultad en el pilar norte del Segltinden (Noruega), mi compañero resbaló durante el descenso en un terreno relativamente fácil. Se cayó 100 metros por un pendiente, volando un resalte vertical de unos 30 metros y aterrizó en unas rampas de hierba y musgo. Sufrió un politraumatismo y tuvo que estar un mes ingresado en el hospital.
  • Patrick Berhault, conocido escalador francés de alto nivel, tuvo un accidente mortal en la arista que une el Tãsch-horn con el Dom (Suiza), cuando se cayó trepando por un terreno relativamente asequible.
  • Kurt Albert, otro conocido escalador de alto nivel e inventor del concepto del Rotpunkt, también tuvo un accidente mortal cerca de Nuremberg (Alemania) cuando se cayó 18 metros en una vía ferrata.

6. Caídas de piedras o bloques

  • Hace ya unos años, Jordi Esteve, mi compañero de cordada habitual, estaba liderando una vía larga en Vilanova de Meià cuando se agarró a un bloque que se desprendió. Jordi se cayó con el bloque y el bloque aterrizó encima de su compañero, dejándole inconsciente, por lo que éste soltó las manos de la cesta. La cuerda empezó a deslizarse sin freno alguno. Jordi no se detuvo hasta que un rizo se atascó en la cesta, pero se hizo un esguince en el tobillo durante la caída. Ninguno de los dos estaba en condiciones de improvisar ningún tipo de auto-rescate. Por suerte había un grupo de gente caminando por la zona, oyeron gritos y avisaron a los bomberos.
  • En 2003 estábamos escalando Passage Cardiaque en el Petit Dru (Chamonix). Situados en el zócalo, oí como el ruido de una moto que venía des de arriba. Encogí el cuello y vi una piedra del tamaño de un puño explotando pocos metros a mi izquierda. No creo que mi casco hubiera soportado aquel impacto. Unos años mas tarde, unos amigos intentaron la Directa Americana, en la misma pared. En el zócalo, igual que a nosotros, les cayó un desprendimiento de piedras y a uno le rompió el brazo.
  • En 2019 unos amigos estaban escalando la vía Plan Omega en el Montsant. En el segundo largo, el primero de la cordada, Xavi, se subió a un bloque aparentemente sólido y descansó un rato antes de afrontar la sección final hasta la reunión. Cuando decidió continuar se impulsó para salir, y el bloque se desprendió. Xavi se cayó con una de las dos cuerdas dobles pasada por detrás de una pierna, por lo que se volteó en el aire y aterrizó de cara contra la pared, rompiéndose 6 dientes y fisurándose una costilla. Un Totem Cam verde aguantó la caída, de unos 8 metros. Sus compañeros resultaron ilesos pues se encontraban fuera del alcance del bloque y pudieron descender el accidentado hasta el suelo. Xavi me comentó que el día antes había estado lloviendo, por lo que supuestamente la humedad podría haber debilitado el «cemento» que unía el bloque con la pared.
Xavi en la vía Plan Omega, minutos antes del accidente.
  • En 2019 un escalador tuvo un accidente grave en Comalestorres (Pirineos) por el desprendieminto de un bloque.
  • En la Vall d’Aran, un escalador perdió los dedos de una mano al desprenderse el bloque donde estaba instalado el descuelgue de una vía equipada. Se inició una investigación para identificar al equipador.

7. Caídas escalando en ensamble

  • En 2007 Jordi y yo escalamos una sección en ensamble en la vía de los Ginebrinos (Chamonix). Jordi resbaló accidentalmente y empezó a caer sin poder hacer nada para detenerse. Yo noté un tirón muy fuerte, pero justo estaba agarrado en una buena laja y pude aguantar su peso. Cuando se acabó el chicle de la cuerda Jordi se detuvo quedando colgando al vacío. No ocurrió nada, aunque me di cuenta de que sí fui capaz de aguantar su caída solo fue porque me encontraba en buena posición. En otras circunstancias el incidente podría haber acabado muy mal.
  • Hace unos años unos escaladores sufrieron un accidente grave en Gavarnie, cuando el segundo se cayó escalando al ensamble y arrastró el primero.

8. Factor de caída elevado

  • Un escalador estaba probando una vía de deportiva en la zona de Sant Llorenç del Munt (Barcelona). Se cayó con la cuerda enganchada dentro de una grieta. Como la cuerda no se pudo estirar el factor de caída fue muy elevado. La cuerda aguantó pero el impacto fue tan fuerte que el escalador se rompió la tibia en cuatro partes.

    Este tipo de accidente puede tener consecuencias muy graves e incluso provocar la ruptura de la cuerda, especialmente si la caída se produce sobre un solo cabo de una cuerda doble.

Por: Gerber Cucurell